Beautiful End ( Cap 3- Camino a mi carcel )

Hola creatives! No sé si ya sabíais que estoy escribiendo una historia desde hace algunos meses.   Está entera en el apartado de; Beautiful End.
Es bastante largo, así que no estáis obligadas a leerlo entero  no hace falta que os lo leáis, solo es para recordaros que la estoy escribiendo, por si a alguien le interesa. 


Bella se sentó en la escalera principal, en el segundo peldaño.
Mei le acompañó. Se sentó en el suelo, con las piernas cruzadas.
-¿Qué dicen mis resultados?
Bella abrió la carpeta. Sus ojos se clavaron en Mei. Le entregó el informe.
Mei lo abrió despacio, respiró ondo y sacó el papel del sobre.
Sus ojos se movían de izquierda a derecha, mientras leía.
-¿Qué quiere decir?- Dijo mientras terminaba de leerlo.
- Tendrás que irte al hospital, a pasar unas semanas en observación.
Mei agachó la cabeza.
-¿Cuándo?
-Hoy mismo. Nos vamos.- Bella se levantó y tendió su mano a Mei.
Mil dudas rondaron por su cabeza. No conocía a nadie, sin embargo, ¿Qué otra cosa podía hacer? Tomó entonces su mano. Las dos salieron de la casa, hacia una furgoneta que había aparcada en la salida.
-¡Espera un segundo!- Saltó de repente Mei.
Enpezó a subir las escaleras lo más rápido que pudo, hacia su habitación.
Divisó su cama y se lanzó hacia ella como águila a un ratón, pero ella iba a por su enorme cojín blanco. Tras cogerlo, vió su diario. Lo cogió también, y volvió con Bella.
-¿Ya tienes todo lo que querías?
Mei asintió con la cabeza, provocando que algunos de sus marrones mechos le cayeran en la cara.
Entraron en la furgoneta.
Bella se sentó en el asiento del conductor, y Mei en el del copiloto.
El viaje transcurrió rápido, ya que Mei sa la pasó durmiendo la mitad del trayecto.
Al final de media hora, llegaron al hospital. Aunque para Mei hubiesen pasado horas. La primera impresión fue de un edificio moderno y tecnológico.
Un alto edificio gris, con detalles es azul. Había varios pisos, unos cinco o seis, y en cada uno, una terraza.  Había un camino de piedras que rodeaba al edificio, con plantas exóticas y todo tipo de colores. Muy parecido al instituto, lo que hizo que a Mei no le resultara tán frío.
-Pues aquí estamos- Bella sonrió hacia Mei, y salió del coche cerrando con un portazo.
Mei miraba el edificio sorprendida, como si manteniese un respeto hacia él.
Los siguientes 15 minutos no hablaron. Mei seguía a Bella por los pasillos embaldosados del hospital. Entonces llegaron a una habitación; la número 144. 
-¿Es aquí?- Le preguntó Mei a Bella. 
-Sí. En este hospital saben muy bien lo que hacen. Estarás bien, ya lo verás.
Pasaron a la habitación. Era cuadrada. Las paredes eran de un color azul muy clarito, casi blanco. Las baldosas grises daban elegancia a la estancia, junto con unas cortinas color perla. A la derecha había una cama bastante grande, también blanca, con unas flores de colores en la mesilla de noche.
Una persona irrumpió en la habitación:
-¿Eres Mei?-Al parecer era el doctor
-Si...- Mei se presentó al doctor. Este era un tipo bajito. A judgar por sus facciones, parecía indio. Piel morena, pelo negro y gafas. Y claro, luego estaba ese inconfundible acento indio.
El doctor y Bella empezaron a hablar, seguramente sobre Mei. Ella echó un vistazo por la ventana. Había muy buenas vistas. Campos y más campos.
De repente, Bella la agarró del hombro -Pues nada, yo ya me voy. Vendré a verte mañana.
-¿Lista para las pruebas?- El doctor la miró, y ella asintió.
Bella se fué por el mismo pasillo por el cual habían llegado.
Ella volvió a recorrer esos fríos y grises pasillos embaldosados, hasta llegar a otra sala.
-Siéntate en la camilla.
A partir de ahí todo transcurrió lento. Muy lento. El doctor le hacía preguntas y ella las respondía.
-¿Cuál es el recuerdo más antiguo que conservas de estos últimos dos años?
-No estoy muy segura.
Es posible que recuerde el haber estado de picnic con alguien. En primavera.
-¿No recuerdas quién pudo ser esa persona?
- Creo que era un chico.  Moreno, de ojos marrones...
-¿Y tienes algún recuerdo de cuando eras pequeña?
-Sí, recuerdo que todos los días iba con mi hermana al parque. Siempre jugábamos en los columpios...- Mei casi rompe a llorar.
Ella quería mucho a su hermana, pero desde que se había ido a la universidad en Corea, nunca podía verla, y esto le afectaba mucho.
-Bueno, creo que ya hemos terminado por hoy.
Mei se despidió y se marchó. Estaba cansada y frustrada al no poder recordar más cosas que la relacionasen con su pasado.
Llegó al fin a la misma habitación dónde había visto a Bella por última vez.
Recordó haber dejado el cojín blanco y su diario sobre la cama. Sí, en efecto, allí seguían.
Acomodó el cojín sobre la almohada blanca, y se tumbo sobre ello.
Cojió entonces el diario.
Lo abrió por una de las muchas páginas y empezó a leer.
<< 5- Diciembre
Muchas veces la gente no es lo que parece dice ser
Cada uno guardamos un secreto.
Es posible que eso nos haga ser quien realmente somos.
Si alguien me contase su secreto, ¿Estaría siendo sí mismosimplemente estaría descubriendo la persona que habita en su cuerpo? >>
Mei se tumbó en la cama, ya agotada. Eran las ocho de la tarde. Pensó que sería mejor si se iba a dormir temprano. Alguien picó la puerta.
-Mei: Pasa- dijo extrañada. Es decir, ¿quién podría ser? Lo primero que vió fué una abundante cabellera rubia. En seguida reconoció a Abbie. Mei parecía contenta de verle, ya que fue rápidamente a abrazarla.
-Abbie: ¿Estás bien? ¿Qué es lo que te han dicho?- Dijo mientras se sentaban en la cama.
-Mei: Solo me han hecho unas pruebas. Unas preguntas y nada más... 
-Abbie: Traigo algo para tí- Sacó algo del bolsillo de su peto vaquero, y se lo entregó. Un sobre. Mei lo miró con curiosidad.
-Mei: ¿De quien es? 
-Abbie: No lo sé. Lo dejaron bajo la puerta de nuestro apartamento... ¡¿A que esperas para abrirla?!
Mei rió, y la abrió. Era una cartita escrita a mano. Le recordó algo, aunque no sabe muy bien el qué. La empezó a leer en voz alta.
-Mei: >
-Abbie: ¿De parte de quién es la carta...? No me queda claro...
-Mei: No veo ningún nombre... Supongo que será anónima...
-Abbie: Supones bien- Sonrió pícaramente
-[_]: ¿Se puede?- Alguien entró por la puerta. Era el doctor.
-Mei: Claro, ¿que pasa?
-Doctor: Vengo a traerte una especie de "normas" para que tu estancia aquí sea lo más cómoda posible.- Le entregó un folleto con una foto del hospital en la portada.
-Doctor. A las 9 am se sirve el desayuno, así que tendrás que despertar pronto si no quieres quedarte sin él. A partir de las 10 am puedes ir a donde quieras, y a las 4 pm empiezan tus pruebas.- Hizo una pequeña pausa- La cena es opcional, se sirve a las 9 pm, y la comida corre por tu cuenta. Por supuesto, tienes que dormir aquí. 
-Mei: Muchas gracias. Creo que hoy cenaré afuera. -Miró a Abbie - Tenemos muchas cosas de las que hablar.- Sonrieron.
-Doctor: De acuerdo. Nos vemos mañana entonces. - El doctor se marchó, igual de rápido a como llegó.
-Abbie: ¡Nos vamos a cenar!- Ambas rieron como dos niñas pequeñas en Navidad, mientras se abrazaban.
Salieron del hospital. Cogieron un autobús que pasaba por allí delante, el mismo con el que Abbie había ido a verla.  En el viaje se pasaron hablando sobre quién podía ser la persona que había escrito esa carta de despedida.
-Mei: Sigue sonándome mucho. Es como si ya la hubiera recibido.- Se dió cuenta entonces de que aún llevaba la carta que esa mañana había leído. Parecían mentira la cantidad de cosas que habían pasado ese día. Cogió la carta y la leyó. Ambas se referían a ella como "colega". Era curioso, nadie le había llamado así nunca, claro, nadie a quien ella recordase.
-Abbie: Da igual, ya tendremos tiempo de pensar en ello, ahora bajemos, ya hemos llegado.
Llegaron a una calle con muchas farolas. Todas ellas de aspecto antigüo. Iluminaban las baldosas de piedra marrón que formaban aquella empinada calle. Unos metros más allá de la parada de autobús, estaba Emily, su compañera de apartamento, apoyada en la pared.
Era la primera vez que Mei la veía, o al menos la primera vez que ella recordase. Era una chica curiosa. Tenía el pelo negro, muy negro y muy liso, con las puntas teñidas de azul y largo hasta la cintura. Era alta, más o menos como Abbie, pero estaba mucho más delgada que ella.  Sus ojos casi grises la hacían tener una mirada misteriosa. Iba vestida con un cardigan negro, unos vaqueros pitillo y una camisa blanca. La verdad es que era una chica muy guapa. Abbie la llamó al ver que esta aún seguía con su móvil. Emily llegó a verlas y abrazó a Mei muy fuerte. 
-Emily: ¿No te acuerdas de mí verdad? Dijo al ver que Mei no reaccionaba. Soy Emily.
-Mei: Encantada Emily. No, no me acuerdo demasiado bien de tí... a decir verdad es como si no te hubiese visto jamás.
-Emily: Creo que puedo dar una respuesta a eso- Dijo riendo- Hoy no te he podido recibir en la residencia ni ver cómo van tus pruebas porque he estado en una sesión, y me he  tenido que teñir el pelo.
-Abbie: Mei, Emily es modelo.
-Emily: Necesito el dinero para pagarme la universidad, ya que soy la pequeña de cuatro hermanas.
-Mei: Pues mejor trabajar de modelo que en un supermercado- Respondió riéndose.
Las tres entraron en un restaurante que había al lado. Emily pidió la mesa que había reservado una hora atrás y se sentaron.
-Emily: Bueno Mei, ¿y cómo van tus pruebas?
 -Mei: Pues no lo sé. El doctor me ha dicho que mañana sabré los resultados. 
-Abbie: Sí, por cierto Mei. Al entrar me ha dicho una enfermera que es posible que tengas que pasar a estar en observación por unos meses... Pero que como es Bella la que llevará tu segumiento te dejarán quedarte en el apartamento de la universidad.
-Mei: ¿Lo dices en serio?- Dijo emocionada.
-Abbie: Aún no es seguro, pero puede que en un futuro sea realidad.
De repente alguien entró al restaurante. Era el mismo grupo de personas con las que se había encontrado en la cafetería, cuando estaba con Abbie. Obviamente pudo ver a Jason, ya que era uno de los integrantes del grupo, sonriño a Mei, y siguió su camino hacia su mesa.
Uno de los chicos se acercó a ellas. Era un chico de pelo rubio oscuro, desordenado, Tenía los ojos verdes y la mandíbula ancha. Era bastante alto en comparación con Mei, y estaba bastante fuerte. Iba acompañado de una chica también rubia, muy rubia, casi parecía albina ya que su piel también era muy pálida, pero sus ojos eran de un azul muy intenso y oscuro. 
-[__] : Hola chicas, ¿Cómo estáis?- Sonrió y se dirigió a Mei- Ya me han contado lo que te ha pasado, ¿Estás bien?
-Mei: Sí, me encuentro mejor. Muchas gracias... - Momento incómodo, no se acordaba de quién era ese chico
-Luke: Me llamo Luke- Dijo entre risas- Pero mis amigos me llaman Luka. Así que por favor llámame Luka.
-Mei: De acuerdo, te llamaré Luka- Sonrió de nuevo, y se fijó en la cara de la chica rubia. Aquello no podía ser bueno. Su mirada se clavó en Mei, haciéndola sentir más incómoda de lo que ya estaba. 
-[__]: Que aproveche- Dijo sin apatar la mirada de Mei. Entonces los dos se fueron con los otros chicos.
-Mei: ¿Quién era esa chica?- Preguntó aún traumatizada.
-Emily: Es Colette. También está en vuestra clase de química avanzada. Es mejor no tener problemas con ella...
-Abbie: ¡MENUDO MAL DE OJO TE HA ECHADO! 
-Mei:¡¡  Chsst !! Callate Abbie te va a oir- Dijo tirándole una servilleta a la cara.
-Abbie: Perdón perdón- Sonrió levemente y bajó el tono- Creo que está celosa de tí o algo así.
-Mei: Celosa... ¿Qué le he hecho yo a esa pava?- Dijo aún desconcertada.
-Emily: Madre mía, es cierto que no te acuerdas de nada...
-Abbie: Vamos a ver alma de cántaro... Hace unas semanas que nos estás contando tu romance ficticio con el señorito Luka. Estabais a punto de haceros noviecitos cuando tuviste que irte al hospital. Y como tú eres de un curso menor, y Colette del mismo que Luke, pues estará celosa por ser tú la que esté consiguiendo al rubio... Vamos, supongo.
-Mei: Osea, que me tiene que gustar "el señorito Luka"- Dijo imitando el tono de voz que acababa de poner su amiga.
-Emily: Estáis enamoraditos más bien- Rió pícaramente y miró la reacción de Mei.
Entonces trajeron la comida.
-Mei: Oir, no vamos a hablar más de esto hasta mañana ¿de acuerdo?
-Abbie: Como usted mande.
El resto de la cena la pasaron riendo. Cada una de las dos amigas, le iban contando a Mei con detalle experiencias chorras que habían vivido juntas, y así se les pasó la noche.
Pasaron las horas, y el grupo de amigos que había llegado después que ellas se marchó. Cuando Luka pasó por al lado de su mesa, se despidió de ellas y luego se dirijió corriendo a la puerta, donde Jason le llamaba casi a gritos.
Al marcharse, Mei se dió cuenta de que se le había caído la cartera, que se agachó para cogerla.
-Mei: Esperadme un segundo, voy a devolverle esto a Luke.- Se levantó y salió por la puerta.
En la calle hacía frío. Ya era tarde así que la niebla no faltaba. Oyó la voz de Luka hablando con una chica que seguramente fuese Colette. Mei sintió como una pequeña racha de celos la invadía. Se controló. No sentía nada por Luka, que más daría que hablase con otra chica.
-Luka: Vete yendo con los demás Colette, creo que me he dejado la cartera en el restaurante.
Mei empezó a oir sus pasos subiendo calle arriba, y los suyos, calle abajo. Se encontraron al lado de una de las farolas que iluminadan la calle.
-Mei: Ey Luke, te olvidaste esto en nuestra mesa.
-Luke: Que bueno que la encontraste, gracias.
Mei se la dió, y ya se iba a ir cuando Luke la cogió del brazo. 
-Luke: Te he echado mucho de menos.- Mei no sabía que decir. La rodeó por la cintura y se la acercó.- Estuve escuchando cuando hablabais. Si que me gustas colega.- Su cabeza se acercó.- Por favor, recuérdame- Dijo en un tono casi desesperado. Entonces la besó.

2 comentarios:

  1. solo quería felicitarte por tu blog y esta entrada ya que aunque no he leído tu obra se nota que escribes muy bien y que esta historia tiene harto de tu esfuerzo puesto, sin quitarte mas tiempo te deseo suerte y que sigas escribiendo así porque hace falta gente única e inteligente en este mundo. De tu creative de Chile, chauu :3

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    Respuestas
    1. Muchísimas gracias mconstanza!
      Siempre es una alegría recibir comentarios de gente que vive en otros lugares.
      Te mando un besote enorme lle o de felicidad ♥

      •Mireia•

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♥ Muchísimas gracias por dejar tu comentario ♥

Espero volver a leerte pronto :)

 

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